Cuando el intestino no está bien, el cuerpo entero lo nota
El sistema digestivo es mucho más que el órgano que descompone la comida: alberga el 70% del sistema inmunitario, produce neurotransmisores que regulan tu ánimo, y mantiene un diálogo constante con tu cerebro a través del nervio vago.
Cuando aparece hinchazón persistente, gases, alternancia de diarrea y estreñimiento, intolerancias que antes no tenías, fatiga después de comer o sensación de niebla mental, casi siempre hay una desregulación digestiva detrás. La PNI permite identificar la raíz y trabajar sobre ella.
Patologías digestivas que abordamos
- SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado)
- Disbiosis intestinal (alteración de la microbiota)
- Síndrome de intestino irritable (SII)
- Permeabilidad intestinal aumentada («leaky gut»)
- Intolerancias alimentarias (histamina, FODMAP, lactosa, gluten no celíaco)
- Helicobacter pylori recurrente y reflujo crónico
Qué evaluamos
Historia clínica completa, hábitos digestivos, analíticas funcionales si hace falta (test SIBO, calprotectina, microbiota).
Cómo trabajamos
Plan nutricional adaptado al patrón concreto (low-FODMAP, baja en histamina, etc.) + reparación de la mucosa + reequilibrio del eje intestino-cerebro.
Tiempo estimado
Mejoras notables suelen aparecer entre 4 y 12 semanas. Estabilización completa: 3-6 meses según el caso.

Salud sin barreras:
¿Cómo trabajamos?
Para que la distancia no sea un obstáculo, te ofrezco
dos modalidades con el mismo rigor clínico.
