El sueño infantil es entrenable, no innato
Los niños aprenden a dormir — y a veces aprenden mal, sin culpa de nadie. Despertares frecuentes que pasan de los 2-3 años, dificultad para conciliar, terrores nocturnos, sonambulismo, sueño no reparador (se levantan agotados): todos tienen abordaje.
Cómo lo trabajamos
Estabilización glucémica (la cena influye mucho en el sueño). Higiene del sueño realista por edad. Reducción de estimulación nocturna (pantallas, juego intenso). Magnesio cuando procede. Acompañamiento familiar: el sueño del niño no se «arregla» sin acompañar a los adultos que conviven con él.

Salud sin barreras:
¿Cómo trabajamos?
Para que la distancia no sea un obstáculo, te ofrezco
dos modalidades con el mismo rigor clínico.
