Cuando comer se vuelve una batalla diaria
«Solo come pasta y rebozados«. «Rechaza todo lo verde». «Llora si le pongo cualquier cosa nueva en el plato». La selectividad alimentaria es muy frecuente, y no se resuelve forzando — al revés, normalmente empeora.
Cómo lo abordamos
Educación nutricional adaptada a la edad. Estrategias de exposición progresiva sin presión (lleva tiempo, pero funciona). Atención a posibles déficits (hierro, zinc, B12, vitamina D) cuando la variedad ha sido escasa. Trabajo con padres para evitar dinámicas de «premio/castigo» en la mesa. Cuando hay rasgos sensoriales o aversiones intensas, derivamos a terapia ocupacional.

Salud sin barreras:
¿Cómo trabajamos?
Para que la distancia no sea un obstáculo, te ofrezco
dos modalidades con el mismo rigor clínico.
